miércoles, 26 de octubre de 2011

Estrés

El estrés es siempre una respuesta de carácter fisiológico, ante un agente estresor externo o interno se produce una segregación de hormonas que producirán cambios a distancia en diversas partes del organismo. Estas substancias llegaran a afectar el comportamiento produciendo un efecto social en relación a uno o varios agentes estresores que afectan a cada persona de un modo concreto.

Llega un momento en que el cuerpo no puede continuar el esfuerzo, tras la resistencia continua, las energías se acaban, el equilibrio interno después de estar amenazado largo tiempo se rompe, el sistema inmune se ve afectado, la capacidad de resistir a los agentes patógenos de cualquier tipo disminuye y la enfermedad aparece, si el desgaste previo ha sido suficiente la vida corre peligro, en caso contrario el cuerpo tras un descanso suficiente aún se recupera parcialmente aunque con secuelas derivadas del colapso sufrido; derrames cerebrales, hipertensión, úlceras, infarto, cáncer, infecciones, tienen la puerta abierta en un organismo debilitado.

Es imprescindible comprender profundamente que, aunque no puedo cambiar mi entorno, sí puedo cambiar la manera que reacciono frente a éste.

Debemos meditar en la esencia de la vida y cuáles son los tesoros más valiosos que poseemos. Analizar de dónde y por qué tenemos ciertos principios o metas y hacia dónde nos llevan. No somos perfectos ni tratar de serlo bajo cualquier circunstancia. La primera y gran responsabilidad que tenemos es hacia nosotros mismos.

El estrés forma parte de la vida, pero no debe ser parte de la vida familiar. Se necesita un castillo donde nos traslademos para reponer fuerzas, descansar y "curar las heridas de la contienda"; así debe ser nuestro hogar.

Debemos cultivar un ambiente de paz, relajación y sosiego en casa. Debemos ser los primeros en cuidar nuestra madriguera y no llevar allí situaciones estresantes de afuera.

Tampoco hay que transmitir a nuestros seres queridos objetivos y filosofías de vida que puedan causarles estrés (metas demasiado altas e injustificadas).

Tomemos conciencia de que las personas son diferentes, física, mental y emocionalmente; con un ritmo propio y con diferentes deseos, objetivos y aptitudes que deben respetarse dentro del núcleo familiar.

Así como no hay que permitir que los objetivos de otras personas nos ocasionen estrés, tampoco debemos ser nosotros origen y causa de estrés para nadie y menos aún para nuestros seres queridos.

“No puedes evitar que los pájaros vuelen sobre tu cabeza, pero si puedes evitar que hagan nido en ella.” MARTÍN LUTERO

“Que los pájaros de la preocupación vuelen sobre ti, es algo que no puedes evitar. Pero que construyan nidos en tu cabeza, es algo que puedes prevenir.” Proverbio Chino

http://www.salusline.com/index.php?SEC=modulos&MOD=ESTRES&aid=390

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